Una de las recetas más sencillas para que la carne te quede en su punto es la receta de lomo a la sal, un plato fácil y cómodo de preparar, que además cunde muchísimo.
El secreto de la receta está en la cocción dentro de un cofre de sal que vamos a preparar con sal gruesa para hornear, ligeramente humedecida, y en la utilización de un adobo casero a base de hierbas aromáticas y especias para que la carne tome todo el sabor.
El único inconveniente es que esta receta de lomo a la sal no genera salsa, por lo que tendremos que preparar alguna de las salsa para carne de las que os hemos enseñado, como por ejemplo una clásica salsa española, que le viene al pelo.
Colocamos el lomo bien limpio y lo embadurnamos con la mezcla de especias y de hierbas aromáticas que os apetezca. Yo he utilizado comino, pimentón, orégano y una mezcla de hierbas provenzales. Una vez embadurnado por todas partes, lo reservamos mientras preparamos la «cama» de sal.
Ponemos una capa de un cm aproximadamente en la base de una fuente de horno, colocamos el lomo encima y cubrimos con sal, formando una montaña que cubra bien toda la carne. Horneamos durante 45 minutos a 180ºC para obtener una carne jugosa y tierna. (Si queréis que quede más hecho, podéis aumentar el tiempo a 50 o 55 minutos, para un kilo de carne).
Mientras se hace la carne podemos ir preparando una salsa, que después enriqueceremos con los jugos que suelte la carne cuando la cortemos en lonchas. Podéis pochar un par de cebollas cortadas en juliana, añadir después un poco de vino blanco y una puntita de harina, reduciendo y triturando ligeramente.
Ya solo falta filetear el lomo en lonchas muy finas, y servirlas con la guarnición que hayáis pensado para acompañar esta carne tan tierna que se puede también utilizar como fiambre para sándwiches y bocadillos.
