Dos años más tarde, Gil Castañeda había montado un negocio de distribución de cocaína desde su departamento en un edificio sobre la calle Lafuente y Avenida Rivadavia.
Así lo reportaron los vecinos de Flores que denunciaron su actividad, y la fiscal Cecilia Amil Martin, de la Unidad Fiscal Especializada en Delitos Vinculados a Estupefacientes (UFEIDE), lo acusó de violación a la ley 23.737.
Amil Martin pidió el allanamiento al Juzgado en lo Penal, Contravencional y de Faltas N° 19, y personal de la Policía de la Ciudad no sólo a Gil castañeda sino también a un hombre y una mujer que podrían ser posibles cómplices.
Los efectivos policiales encontraron 1.635 kilos de cocaína en una mochila como de delivery por aplicación de celular.
También había en el departamento un ladrillo de un kilo de cocaína y 500 granos de la misma droga que ya había sido fraccionada en cinco bolsas.
En el allanamiento se incautaron dos balanzas de precisión, elementos para el fraccionamiento, cinco celulares, dinero en efectivo y hasta un Ford Focus.