En paralelo, el proyecto también exige obligaciones para los funcionarios públicos, tanto del Gobierno como del Congreso, los cuales deberán dar publicidad de cada audiencia que tengan con lobistas y rendir cuentas de esos vínculos.
En cuanto al «Súper RIGI», se trata de un régimen de incentivo para grandes inversiones en nuevas industrias. Se prevé que esta iniciativa sea aprobada sin mayores obstáculos teniendo en cuenta la existencia del RIGI original contenido en la Ley Bases que logró los consensos suficientes en 2024.
Para ello se reunirá a partir de las 15 el plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, que preside Bertie Benegas Lynch; Industria, encabezado por José Luis Garrido; y Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, que conduce Martín Yeza. Se espera que al debate se sume el secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González, y el secretario de Coordinación de Producción, Pablo Lavigne, ambos altos funcionarios del Ministerio de Economía que encabeza Luis Caputo.
El proyecto busca captar inversiones de gran escala en sectores vinculados a minerales críticos como litio y uranio, producción de baterías y energías renovables como hidrógeno verde, vehículos eléctricos, turbinas eólicas y paneles solares, reactores nucleares pequeños y medianos, semiconductores, inteligencia artificial, entre otros.
Según se indicó en la iniciativa, los beneficiarios del esquema deberán realizar inversiones mínimas de mil millones de dólares a cambio de un horizonte de estabilidad fiscal, aduanera y cambiaria por 30 años, con beneficios como una reducción al 15% del impuesto a las Ganancias y una amortización acelerada de inversiones del 60% en el primer año (y 20% en los siguientes dos años), junto a certificados de crédito fiscal para cancelar IVA, y contribuciones patronales con alícuota única del 10%.