Dos hermanos adolescentes venezolanos sufrieron un destino trágico e insólito causado por la naturaleza. Tras sobrevivir al devastador doble terremoto que azotó a Venezuela el 24 de junio, Deivi Delfín (15) y Winder Delfín (17) migraron a Colombia junto a su padre. Apenas tres días después de su llegada, el 10 de agosto, volvieron a presenciar un violento sismo.
«Me vine de Venezuela y el terremoto me está persiguiendo«, relató Deivi en una entrevista con BBC, tras revivir la pesadilla del movimiento telúrico, esta vez en la ciudad de Cali.
