Política fiscal y monetaria
El FMI confirmó que el ancla fiscal seguirá siendo central en el programa, con la meta de alcanzar un superávit primario del 1,4% del PIB en 2026 y sostener un esfuerzo similar en 2027, al tiempo que valoró la continuidad de la disciplina del gasto y las reformas tributarias, aunque remarcó la necesidad de proteger el gasto social y de infraestructura.
En materia monetaria, el Central continuará fijando metas sobre agregados monetarios para acompañar la desinflación y la acumulación de reservas, manteniendo la flexibilidad del tipo de cambio dentro del esquema de bandas; también se avanzará en mejorar la transmisión de la política monetaria y en sostener la remonetización de la economía.
Reservas, financiamiento y reformas
El Fondo subrayó que se seguirán reforzando los colchones de reservas y que la estrategia de financiamiento en divisas continuará apoyándose en mercados internos, socios oficiales y privatizaciones.
Las autoridades, según el comunicado, se mantendrán preparadas para volver a los mercados internacionales cuando las condiciones lo permitan (en un marco en que el Riesgo País sube sin parar y encarece el crédito internacional) y para activar líneas contingentes si fuera necesario.
En cuanto a reformas estructurales, el FMI destacó la profundización de los mercados de capitales, la ampliación del financiamiento de largo plazo y la ejecución de inversiones estratégicas bajo el RIGI. También mencionó las concesiones de infraestructura adjudicadas recientemente y las reformas laborales implementadas a principios de año.