El Ministerio de Economía confirmó el pago de este martes por u$s1.550 millones de intereses a bonistas.
Ocurrió en medio de la negociación con el Fondo Monetario Internacional y de una suba de la brecha cambiaria, que se acerca al 50% tras haberse desplomado al 8% luego de la primera devaluación del ministro de Economía, Luis Caputo. La posición en divisas del Banco Central (BCRA) queda endeble a la espera de la liquidación y la posibilidad de liberar el cepo se atrasa más casilleros.
Pago a bonistas, brecha y cepo
A su vez, la acumulación por más de u$s3.500 millones de reservas durante el primer mes de gestión comienza a aminorarse, tras la dinámica cambiaria. “Sigue cayendo el volumen de operaciones en el MULC y los volúmenes de compras del BCRA en la plaza oficial”, resalta el analista. En este contexto, los dólares financieros marcaron una brecha del 40% entre el tipo de cambio oficial y el MEP y de cerca del 50% con el CCL. Para Reschini, de momento este nivel no enciende la alarma, considerando que el pasado Gobierno mantuvo una diferencia de hasta 200%.
Este último punto todavía no aflora dentro de la gestión mileista. No aparecen préstamos repo con bancos a la vista y el swap con China se encuentra en stand by, en parte condicionado por la gestión de Diana Mondino, quien no exhibe gestos de consolidación estratégica con el gigante asiático.
Desde el lunes que Caputo sostiene encuentros con la delegación técnica del FMI, junto al jefe de Gabinete, Nicolás Posse, y parte del equipo del BCRA, a cargo de Santiago Bausili. El objetivo de mínima es reacondicionar el acuerdo para que el organismo desembolse los u$s3.300 millones que tendrían que haber aterrizado en noviembre.
Mientras tanto, para el economista titular de la consultora Sarandí, Sergio Chouza, la brecha se seguirá ampliando por “la inconsistencia” del propio plan. Para el especialista, el éxito del programa radica en que los agentes crean que el Gobierno podrá mantener el dólar oficial con un crawling peg del 2%, sin nuevos saltos de proporciones. “Con esta inflación es muy difícil”, plantea Chouza. En un escenario moderado sobre evolución de precios, sostiene en que a abril Milei llegará con un dólar oficial “más apreciado que el que dejó el Gobierno anterior”. “No hay tasa en pesos, no es un plazo de dolarización, no permite salir del cepo, no garantiza un ancla de expectativas, no alinea incentivos ni reduce distorsiones”, concluye el economista en su cuenta de X.
