A pesar de que el Gobierno anunció con énfasis la firma del nuevo entendimiento económico con Estados Unidos, aún no se conoce la versión final del documento que establece las condiciones de la alianza.
Esa falta de precisiones abrió interrogantes dentro del propio oficialismo, donde admiten no tener claro cuáles de los compromisos pactados podrán ejecutarse por decreto y cuáles necesitarán pasar por el Congreso.
“Desconozco cuáles son los requerimientos jurídicos, si tiene que pasar por el Congreso algún punto o todos. Si se necesita eso, lo haremos”, reconoció una fuente de alto rango del Ejecutivo, en diálogo con TN. La frase refleja el clima interno: expectativa por su difusión pública, pero también incertidumbre técnica sobre los alcances institucionales.
La oposición, por su parte, se encuentra en una situación similar. Ningún bloque tuvo acceso al detalle del texto y, sin ese insumo, nadie se anima a anticipar una postura.
Un legislador de la oposición sintetizó la situación: “Depende de qué aspectos contenga el acuerdo. Si es solo una eliminación de aranceles, no haría falta votarlo. Pero si habilita cambios impositivos, ambientales o de soberanía, deberá pasar por el Congreso”.
Qué podría requerir aprobación parlamentaria
Dentro de la Cámara de Diputados circulan tres grandes criterios que podrían obligar al Gobierno a buscar respaldo legislativo:
- Cambios impositivos o reducción de tributos nacionales que modifiquen la recaudación.
- Compromisos sobre recursos naturales, que incluso exigirían aval de las provincias.
- Acuerdos en materia de defensa o seguridad, si se consideran sensibles para la soberanía nacional.
La referencia a los recursos naturales no es menor. Uno de los puntos del acuerdo con EE.UU. menciona específicamente la gestión de minerales críticos, un área que ya había generado tensiones entre el Gobierno y provincias mineras por los límites de la Ley de Glaciares. Según anticiparon fuentes oficiales, la Casa Rosada busca eliminar del texto de la ley el concepto de ambiente periglaciar, ya que hoy impide explorar o explotar zonas consideradas protegidas.
Los puntos del acuerdo que ya se conocen
Según el comunicado oficial difundido por la Embajada de Estados Unidos, la alianza se apoya en “valores democráticos compartidos y en una visión común de mercados abiertos y libre iniciativa”. El documento reúne 11 capítulos, entre los que se incluyen:
- Aranceles y barreras no arancelarias
- Evaluación de normas y certificaciones
- Propiedad intelectual
- Acceso agrícola
- Trabajo
- Seguridad económica
- Medio ambiente
- Comercio digital
- Oportunidades comerciales
Uno de los párrafos que más debate generó es el referido al medio ambiente, donde la Argentina se compromete a combatir la tala ilegal, promover un uso más eficiente de los recursos —incluidos los minerales críticos— y cumplir plenamente con las obligaciones de la OMC sobre subsidios a la pesca.
Ese punto encendió alarmas en organizaciones ambientales y en algunos sectores de la oposición, que creen que podría presionar cambios inmediatos en la legislación interna, especialmente en materia minera y de protección glaciar.
La Casa Rosada evalúa dar a conocer el texto completo la semana próxima, con el fin de despejar especulaciones y ordenar el debate político. Para el Gobierno, la difusión permitirá mostrar avances concretos en su política de apertura económica e integración con Washington.
El presidente Javier Milei, además, tendrá una foto clave: su encuentro con Donald Trump en la Casa Blanca, un gesto que el oficialismo considera parte del relanzamiento del vínculo bilateral.
Hasta entonces, tanto oficialistas como opositores coinciden en lo mismo: no habrá definiciones legislativas hasta que el acuerdo completo esté sobre la mesa.
