La artista regresó a los escenarios y recibió una importante suma de dinero por presentarse una hora en un concierto privado.
Beyoncé no se privó de caminar por la alfombra roja del evento luciendo un vestido dorado de Dolce & Gabbana, con varias aberturas, escote en corazón y una abultada capa.
Durante el show usó tres cambios de ropa: el primero fue uno amarillo con plumas de avestruz, de la marca Atelier Zuhra; el segundo fue uno rojo, con falda larga y pantalones ceñidos, del diseñador libanés Nicolas Jebran; y el tercero uno rosado al estilo Barbie Core.
La estadounidense abrió el show con un cover de ‘At Last ’ de Etta James’, luego cantó algunos clásicos como ‘ Halo ’, ‘Crazy in Love ’ y ‘Beautiful Liar’.
Además, por primera vez se presentó en vivo con su hija mayor, Blue Ivy, para cantar ‘Brown Skin Girl’.
También interpretó ‘Naughty Girl’, mezclada con el clásico árabe ‘ Batwanes Beek’ de Warda, ‘ Countdown ’ y ‘Drunk in Love’.

