La mascota de los Juegos Suramericanos superó las previsiones de venta y todavía genera demanda. En diálogo con los medios, Edelveis Bergesio confirmó que ya producen más peluches y explicó cómo construyeron la personalidad del personaje que conquistó al público.
Los Juegos Suramericanos terminaron, pero el entusiasmo por Capi continúa. La mascota se convirtió en uno de los símbolos del encuentro y sus peluches agotaron el stock previsto: se vendieron 75.000 unidades y todavía hay personas que buscan conseguir uno.
Ante esa demanda, ya está en producción una nueva tanda que llegará cerca de fin de año, antes de Navidad. Así lo confirmó Edelveis Bergesio, directora de Comunicación, Marketing y Eventos de los Juegos, quien repasó el trabajo detrás del personaje.
Una demanda cinco veces mayor que la referencia inicial
Bergesio contó que, antes de definir la producción, el equipo consultó a responsables de Marketing y Comunicación de otros eventos deportivos. La referencia que encontraron era una venta aproximada de 15.000 peluches de la mascota oficial.
Ese número fue el punto de partida, pero la respuesta del público los llevó a ampliar la proyección hasta alcanzar las 75.000 unidades: cinco veces aquella referencia inicial.
“Se vendieron todos”, confirmó. Para quienes no llegaron a comprarlo, adelantó: “Vamos a hacer otra tanda; ya está en producción”.
Según explicó, trabajan con una fábrica argentina que también produce peluches para Disney. Parte de la fabricación se realiza en el extranjero y el ensamblado se completa en el país.
Por qué Capi es un carpincho y qué significa su nombre
La elección de la especie estuvo definida desde el comienzo. Lo que cambió durante el proceso fueron el diseño, los rasgos y la personalidad que tendría la mascota.
El equipo evaluó distintas versiones y decidió incorporar un detalle que la distinguiera de otros carpinchos: la llama suramericana en su cabeza.
También hubo una intención detrás del nombre. “Es Capi de capitán; para nosotros el nombre es porque es la mascota capitana de los Juegos”, explicó Bergesio. Aunque reconoció que también permite asociarlo con capibara, la denominación que recibe el animal en otros países latinoamericanos.
La creación involucró a un equipo de entre 10 y 15 personas. Además del diseño, trabajaron sobre sus movimientos y su manera de relacionarse con el público.
Bergesio destacó el aporte del artista Julián Gómez Lucero, a quien definió como quien le dio vida al personaje. La preparación y el entrenamiento buscaron que Capi mantuviera una misma personalidad en todas sus apariciones.
Un año de recorridas antes de los Juegos
La presencia de la mascota comenzó mucho antes de las competencias. Fue presentada en Rosario durante el lanzamiento de la cuenta regresiva, un año antes del certamen.
Desde entonces, según detalló Bergesio, participó en 700 fiestas populares de Santa Fe, visitó más de 300 escuelas y acompañó al tour suramericano por 150 localidades. También estuvo en Mar del Plata, Cosquín y Villa Carlos Paz, y recorrió las 30 localidades por las que pasó la antorcha.
“Para nosotros fue el embajador de los Juegos: la mascota y el embajador”, resumió.
Sobre su futuro, Bergesio señaló que Capi forma parte del legado del encuentro, aunque todavía no tiene un nuevo rol definido. Con humor, explicó que “el Capi está buscando trabajo”. La posibilidad de que continúe como embajador del deporte santafesino quedó abierta.
