El Senado aprobó en general la reforma de la ley de Salud Mental impulsada por el gobierno de Javier Milei y giró ahora el proyecto a la Cámara de Diputados para continuar su tratamiento.
La iniciativa fue aprobada con 42 votos afirmativos y 21 negativos, luego de un debate que estuvo atravesado por las condiciones para disponer internaciones involuntarias, el financiamiento del sistema sanitario y el alcance de los cambios en la atención de pacientes con padecimientos mentales.
La iniciativa contó con el respaldo de La Libertad Avanza, el PRO, la UCR y otros bloques provinciales, mientras que el rechazo se concentró en el bloque Justicialista y en legisladores de otras bancadas.
Uno de los principales puntos de la reforma es la modificación de los criterios para las internaciones involuntarias. El proyecto establece que podrán indicarse cuando exista un riesgo grave de daño para la vida o la integridad física de la persona o de terceros, siempre que no resulten posibles otros abordajes terapéuticos. La internación deberá ser considerada un recurso excepcional y evaluada por un equipo interdisciplinario.
