Hay familias que parecen tener todo resuelto desde afuera. Un padre estricto, una madre que sostiene todo, un hijo mayor que estudia medicina y un hijo menor que siempre fue el problema. El sol que abrasa (A sun) empieza exactamente ahí y en las siguientes dos horas y media hace algo extraordinario: muestra lo que pasa cuando esa estructura se rompe sin que nadie pueda hacer nada para evitarlo. Está en Netflix y es una de las películas asiáticas más ignoradas del catálogo.
La escribió y dirigió Chung Mong-hong en 2019, fotografiándola él mismo. Se estrenó en el Festival de Toronto, ganó seis premios Golden Horse incluyendo Mejor Película y Mejor director, fue preseleccionada para el Oscar a Mejor Película Internacional y llegó a Netflix en enero de 2020.
Si buscas algo que tenga la profundidad emocional de las grandes películas de familia asiáticas pero que no tome atajos morales esta es tu película. La crítica la describió como “una muy buena película sobre todas esas cosas que no se dicen en una familia”.
La historia sigue a una familia taiwanesa de cuatro: el padre Wen, conductor de autoescuela que siempre invirtió todo en su hijo mayor; la madre Qin, que protege a los suyos con una determinación silenciosa; A-Hao, el hijo mayor brillante que está a punto de entrar a medicina; y A-Ho, el menor, que es detenido por cometer un delito junto a su mejor amigo. Cuando A-Ho es encarcelado, la familia intenta reconstruirse, pero el calvario recién empieza.
Chen Yi-wen lleva la película como el padre en una actuación que Variety describió como parte de un elenco de personajes memorables y bien actuados. Samantha Ko es la madre, Wu Chien-ho es A-Ho y Greg Hsu es el hijo mayor, en cuatro interpretaciones que se ganaron aplausos cada una por su propio mérito.
El sol que abrasa es una película que uno ve y no puede creer que no sea más conocida. Dice cosas sobre la culpa, el orgullo y el amor dentro de una familia que pocas películas se animan a decir sin simplificar. No hay buenos ni malos sino que nos presenta a personas que toman decisiones bajo presión y cargan con las consecuencias durante años. Esa honestidad es exactamente lo que la hace tan difícil de soltar.
Ganó seis premios Golden Horse incluyendo Mejor Película, fue preseleccionada para el Oscar a Mejor Película Internacional y tiene un 7.2 en IMDb con críticas que la comparan con los grandes dramas familiares del cine asiático. Está en Netflix y tiene el ritmo de una película que uno no quiere que termine.
