A nivel de valores absolutos —es decir, contemplando el calentamiento de fondo de los océanos tropicales—, las cifras resultan aún más llamativas al aproximarse a los +2,9 °C en la última medición oficial, lo que ratifica que el incremento global de los mares aporta casi un grado adicional a la región central del Pacífico.
La curva de 2026 comenzó a desacoplarse de los promedios históricos a comienzos de junio, acumulando una secuencia inédita de más de 90 días consecutivos con los registros diarios más altos jamás observados para cada fecha respectiva desde el inicio de la serie en 1981, con temperaturas promedio que rondan los 29,6 °C.
Perspectivas y margen de intensificación
Si bien el récord absoluto de la serie histórica se mantiene en manos de noviembre de 2015 —cuando la región alcanzó una media diaria de 29,82 °C durante uno de los eventos más potentes de la historia—, los meteorólogos destacan que la comparación requiere cautela. Aquella marca se produjo cerca del punto álgido del fenómeno, mientras que el actual ciclo transita recién su etapa de intensificación en pleno mes de septiembre.
Las proyecciones de los principales modelos climáticos anticipan una anomalía máxima superior a los 3 °C entre octubre y noviembre, impulsada por una importante reserva de agua cálida almacenada bajo la superficie del Pacífico tropical. De cumplirse estas previsiones, el actual fenómeno no solo mantendrá su escalada, sino que podría pulverizar los registros máximos históricos hacia finales de año.