“Los bebés que lloran se calman y se echan a dormir con solo 5 minutos en brazos, incluso durante el día, cuando los bebés normalmente están despiertos”, apuntas la investigación publicada en la revista Current Biology.
Luego de los cinco minutos en lo que sus padres lo habían tenido en brazos para dormirlos, se sentaron otros cincos minutos con ellos todavía en brazos. De inmediato, los dejaron en la cuna y ya no lograron despertarse.
“Para sujetarlo con seguridad, los cuidadores deben sujetar el cuerpo del bebé cómodamente a su propio cuerpo y sostener la cabeza del bebé. La caminata de cinco minutos debe ser en un pasaje llano y despejado ya un ritmo constante, preferiblemente sin paradas o giros bruscos”, revela el informe científico.