Un gesto que puede ayudar a que mantengan su color, frescura y aspecto por más tiempo
Cortar la fruta con anticipación puede ahorrar tiempo, pero muchas veces aparece un problema común: al poco rato, algunas comienzan a oscurecerse. Esto suele pasar con manzana, banana, pera o palta. Aunque el cambio de color no siempre afecta el sabor, sí puede hacer que se vea menos fresca.
El truco del jugo de limón
Uno de los métodos más simples para retrasar ese proceso es agregar unas gotas de jugo de limón sobre la fruta cortada, lo que ayuda a frenar la oxidación y mantiene el color claro durante más tiempo.
Cómo aplicarlo
No hace falta usar demasiado, basta con rociar ligeramente la superficie de la fruta o pasar un poco de jugo de limón con una cuchara o pincel. En el caso de frutas como la manzana o la palta, el efecto suele notarse rápidamente.
Guardar la fruta correctamente
Después de aplicar el jugo de limón, conviene guardarla en un recipiente cerrado dentro de la heladera. Reducir el contacto con el aire también ayuda a mantener mejor el color y la frescura.
Este pequeño truco es útil cuando se prepara fruta con anticipación para un desayuno, una ensalada o una colación y así conservar mejor su aspecto durante más tiempo.
