La solicitud fue presentada por el abogado general de la Unión, Jorge Messias, al director general de la PF, Andrei Rodrigues, y al fiscal general de la República, Paulo Gonet, pidiendo identificar a los responsables de la eventual operación y a los destinatarios de los recursos en Brasil, así como determinar si el dinero fue utilizado para influir en el debate político e institucional del país.
La iniciativa se basa en una investigación publicada por el diario británico The Guardian, según la cual el gobierno estadounidense destinó US$1 millón (unos 5,2 millones de reales) al proyecto “Combatting Lawfare and Censorship in Brazil”, destinado a respaldar a organizaciones de la sociedad civil que cuestionan lo que sus promotores califican como “exceso judicial” y “censura” por parte del STF.
Los recursos procederían del Fondo de Derechos Humanos y Democracia del Departamento de Estado estadounidense que, según documentos oficiales citados en la investigación, habrían financiado decenas de proyectos en el mismo sentido.
Para la AGU, la eventual utilización de recursos extranjeros para financiar iniciativas dirigidas contra instituciones brasileñas requiere una investigación para determinar si se produjo alguna interferencia externa en asuntos internos del país.