Espías, rifas y deuda

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La semana que llevamos de este 2022 no nos deja de sorprender, porque aunque acostumbrados a las operaciones de la derecha argentina, la combinación del escándalo de la “Gestapo” Macrista, con Milei “rifando” su sueldo y la oposición negándose a hacerse cargo del desquicio de la deuda que nos dejaron, anticipan un año en el que el gobierno nacional va a tener que jugar a fondo sus convicciones para sacar al país adelante.

La oposición de derecha es irresponsable, antidemocrática y farolera. Sin la ayuda de los medios opositores al gobierno nacional, personajes marginales como Javier Milei no hubieran trascendido. Ellos alimentan el huevo de la serpiente al darle micrófono, sin contradecirlo y consintiendo con silencios cómplices, posturas antidemocráticas, misóginas y falaces que se alimentan en las crisis mundiales como esta pandemia.

Milei defiende los intereses de los grupos más concentrados de la economía, desconoce el estado de Derecho, la justicia social, la idea de igualdad y subordina la democracia a los intereses de las corporaciones. Hay que recordar que el neoliberalismo no comienza a aplicarse en el mundo con Tatcher y Reagan, sino con Videla y Pinochet. Los maestros de la escuela de Chicago o de la Austríaca, seguida por Milei, se sintieron muy a gusto con el dictador Pinochet al inaugurar la escuela en Chile. Qué paradójico que dos de los dictadores más sangrientos de América Latina aplicaron políticas económicas “libertarias” mientras torturaban y desaparecían.

No toda la oposición es de derecha antidemocrática, por eso son tan importantes los diálogos con diversos sectores de la vida nacional, con los que hay que acordar políticas democráticas y de Estado más allá de las diferencias que se tengan. Pero sabemos que los autodenominados “halcones”, históricamente descreyeron de la voluntad popular, apoyaron dictaduras y cuando gobernaron aplicaron métodos alejados de la refundada democracia.

Ejemplo de ello fue el intento de entronizar a dos jueces de la Corte por decreto, el traslado ilegal de jueces de un fuero a otro para controlar a la justicia federal, el 2×1 a los genocidas y la persecución político-mediática-judicial a dirigentes políticos y sociales, el lawfare. Después de tantos años de esfuerzo estuvieron a punto de romper el Pacto Democrático que en nuestro país se consagró a través del NUNCA MÁS y que sólo con la movilización del Pueblo se pudo frenar.

La aparición de las grabaciones de espías en las que el gobierno de Macri armaba causas judiciales, apoyadas por los medios hegemónicos para generar las condiciones sociales de aceptación, vulnera todos los principios constitucionales, el estado de Derecho, y debería poner en crisis a la oposición ya que la historia reciente de los últimos 50 años del Radicalismo no debería admitir conductas contra las que Raúl Alfonsín luchó toda la vida, tanto desde su partido, como de la APDH, y que consagró cuando fue Presidente de la Nación.

¿Cómo es posible que toleremos como sociedad, que se nos espíe, que armen causas, que encarcelen a dirigentes y que hayan intentado restablecer un Estado Gendarme, desestructurado a partir de 1983? ¿Qué nos pasa cómo sociedad? ¿No aprendimos después de tanta sangre y desencuentros?¿ Dónde quedó «el que gana gobierna y el que pierde ayuda», formulado por Balbín a Perón en 1973? ¿O no nos sentimos orgullosos cuando radicales, peronistas, socialistas, intransigentes, comunistas y todo el pueblo hermanado enfrentó los levantamientos carapintadas contra la democracia? ¿Qué queda de aquella foto de Alfonsín acompañado por Cafiero defendiendo la República?

Me formulo y reformulo todas estas preguntas que no sólo nos debemos hacer los militantes políticos, sino que les debemos formular nosotros, como ciudadanos, a los periodistas, formadores de opinión, consultores y tantos otros que profetizan por los medios y miran para otro lado cuando se construye el autoritarismo.
Las grabaciones aparecidas, en las que se armaban persecuciones político-judiciales-mediáticas contra dirigentes gremiales, políticos y sociales es de una gravedad institucional INTOLERABLE. Estos son parte de los acuerdos básicos, de Estado, democráticos, a los que hay que consagrar. Reafirmar el NUNCA MÁS. Si toleramos esto, habremos tirado por la borda 38 años de construcción democrática de nuestro país.

Desde la conquista y colonización española, pasando por dominio inglés del comercio exterior, los intereses de EEUU en el siglo XX y los organismos multilaterales de crédito al servicio del gran capital, América Latina se fue desangrando en favor de los países centrales como bien lo describió Eduardo Galeano en Las Venas Abiertas. Siempre perdimos, siempre pagamos mucho más de lo que nos dieron y en general, lo que nos dieron nunca llegó ya que se lo llevaron los mismos que nos prestaron. Como señala Simón Lazara en el libro “ Asalto al Poder” en el que describe la conformación del nuevo bloque conservador de la Argentina, en los años que van de 1970 a 1978 la inversión de los países desarrollados en los países en vías de desarrollo fue de 42000 millones de dólares. En el mismo período el reparto de utilidades alcanzó a 100.218 millones de dólares. Es decir que en los ’70 por cada 1 dólar invertido tenían una tasa de retorno de 2,37.

Entre 1980 y 1983 en América Latina la fuga de capitales alcanzó a 103000 millones de dólares en sólo 3 años y en ese mismo período se pagaron a los bancos 114.000 millones de dólares por intereses de la deuda externa. ¿Si esto no es desangrar a un sub continente y a su pueblo, como lo llamarían?

Por eso fue tan importante que el gobierno de Néstor Kirchner terminara con la deuda con el Fondo Monetario Internacional y fue proporcionalmente irresponsable que el gobierno de ladrones de Macri tomara un préstamo impagable de 57.000 millones de dólares a cancelar en 4 años.

Es contra fáctico imaginar que hubiera pasado si ganaba Macri en 2019, pero haciendo un ejercicio de lógica política y contradiciendo a la cínica de María Eugenia Vidal que en el debate de Diputados afirmó que de ganar ellos les hubieran seguido prestando (nos hubieran seguido endeudando), pienso que hubieran aplicado un brutal plan de ajuste peor que el que ya habían aplicado y hubieran transferido más recursos a los grupos acreedores y a los concentrados, extranjerizando aún más el capital, y hubieran completando la obra iniciada por Videla-Martínez de Hoz, continuada por Menem-Cavallo y casi perfeccionada por Macri-Caputo- Dujovne-Lagarde.

Como se ve, una semana cargada como para empezar el año. El gobierno como representación del campo nacional y popular debe gobernar de acuerdo a las propuestas que nos llevaron al triunfo hace dos años. La pelea es grande y la movilización es uno de los factores más importantes que debemos utilizar. Aquí estamos todas las fuerzas políticas que conformamos el Frente de Todos, para construir, entre todxs, la Argentina de los sueños.

Escribe: Gustavo López

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