“Se ha vuelto todo mu sanguinario y diabólico, lleno de avaricia. En mi época no eran tan dañinos como ahora sucede en Rosario, por ejemplo”, expresó en Siempre Juntos, por Cadena 3 Rosario.
Sobre su vida como narcotraficante, recordó: “Empecé en el negocio del narcotráfico a los 18 años. Supe montar presión y miedo, con mis armas y gente que trabajaba para mí. Obvio envenenaba a los jóvenes con cocaína. Eso fue en 1978”.
“Siempre deseé tener lo que tenían los ricos sin saber que para ello debía esforzarme y trabajar. Quise llegar con facilismo, ese fue mi gran error. Perdí mi vida en prisiones. Fui rico en dinero y pobre en felicidad”, agregó.
Sobre su nueva vida, expresó: “Sin Cristo Jesús no sería nada, no podría haber salido del asesino mundo del narcotráfico», y sobre su pasado reconoció: «Pertenecí al Cartel de Medellín con el diablo Pablo Escobar Gaviria”.

Y, en particular, sobre la situación en Rosario, advirtió: “Si no acaban con los pequeños vendedores de droga, no llegan al grande. El 85% de la policía está unida al narcotráfico, los políticos aún más”.