A pesar de que el acto de inauguración se realizará el 9 de julio, este martes se pondrá en marcha el proceso de llenado del gasoducto Néstor Kirchner.
La apuesta del Gobierno es que esta obra sea el puntapié inicial de una serie de inversiones que transformarán al sector energético local. También crece la expectativa entre los industriales que aseguran que puede apuntalar el proceso de relocalización de fábricas. La UIA acelera la integración: suma cámaras energéticas y empresas mineras.
El crecimiento de la producción en Vaca Muerta no tiene pausa. En el Ministerio de Economía, creen que incluso se subestima a la hora de evaluar su impacto sobre la economía. Apuntan que, en gran parte, el nivel de actividad se sostiene a pesar del impacto negativo de la sequía, por el impulso que genera esa cuenca. Más allá de las cuatro decenas de empresas petroleras y de servicios que operan, también hay alrededor de 1.200 PyMES integradas en la cadena de valor.
Todas esas firmas, tendrán un potencial mayor a partir del nuevo gasoducto. “Va a tener un impacto muy importante, va a aumentar el nivel de las perforaciones y de la inversión directa”, dijo a Ámbito Gerardo Molinaro, Country Manager para Argentina y Bolivia de DLS Archer, una de las firmas de servicios petroleros más importantes de la región. Al mismo tiempo, aseguró que “ se va a incrementar el nivel de fracturas para hacer más productivos los pozos existentes y los nuevos pozos, por lo que va a haber una mayor tasa de empleo en toda la industria en Vaca Muerta”.
La lectura que hacen en la industria, es que si se dan ciertas condiciones como: estabilidad macroeconómica, claridad en las reglas del juego y marcos normativos que generen incentivos, el gasoducto Néstor Kirchner podría ser el puntapié inicial de una fuerte transformación en la matriz productiva argentina. La UIA tomó nota: hace dos años incorporó a las dos cámaras energéticas y también viene avanzando en la inclusión de firmas mineras.
