En la noche de este jueves 14 de mayo, murió Lazare, el perro más longevo del mundo. Con 30 años y 5 meses, el animal que vivía junto a sus tutores en la localidad de Villy-le-Pelloux, en la Alta Saboya (Francia), dijo adiós en los brazos de su última dueña, Ophélie Boudol.
Su muerte ha causado bastante conmoción a nivel mundial porque ocurrió apenas unas semanas después de haber sido adoptado -tras el fallecimiento de su primera dueña- y de que su historia se volviera viral en todo el mundo.

