Franco Colapinto no solo moviliza multitudes, capaces de agotar entradas para un Road Show histórico en Buenos Aires el próximo 26 de abril; también ha reactivado una industria. Su llegada a la Fórmula 1, tras 23 años sin presencia argentina, despertó el interés de las marcas y generó un efecto menos visible pero clave: la reactivación de proyectos de desarrollo para jóvenes talentos.

En ese marco, el Automóvil Club Argentino (ACA) decidió retomar una iniciativa que remite directamente a los orígenes internacionales de Carlos Alberto Reutemann. Se trata de un plan que, hace más de cinco décadas, permitió al santafesino dar el salto a Europa y comenzar su camino hacia la Máxima categoría.
Lole incursionó internacionalmente en el Campeonato Europeo de Fórmula 2 en 1970, a bordo de un Brabham BT30-Cosworth del equipo del ACA, encabezado por Héctor Staffa. Su compañero ese año era Benedicto Caldarella, con quien compartió la Fórmula 2 Nacional en la temporada anterior.
Con el apoyo del gobierno militar de Juan Carlos Onganía, a través de la Secretaría de Estado de Promoción y Asistencia a la Comunidad (SEPAC), y a cambio de exhibir en los autos el logo de YPF y la leyenda «Visite Argentina», ese auto blanco y amarillo debutó en Hockenheim el 12 de abril de 1970.
Tras un primer año de adaptación, Reutemann explotó en 1971: sumó una victoria y seis podios, y peleó el campeonato hasta la última carrera contra Ronnie Peterson. La estructura del ACA le pidió asegurar el subcampeonato en la definición en Roma; una estrategia que, lejos de opacar su campaña, se convirtió en el trampolín definitivo hacia la Fórmula 1.
En una memorable entrevista con Automundo, Lole expresó: “¿Te das cuenta de lo que es esto? Estoy seguro de que en Argentina hay poca gente que entiende lo que significa estar en Fórmula 1. Sé que algunos me critican diciendo que me falta garra, pero cuando puedo jugármela, lo hago. Este año tuvimos que cumplir un objetivo y no puedo desobedecer las órdenes del equipo. De todas maneras, creo que lo hecho es muy importante. Fijate que hoy tengo un Fórmula 1 y no porque lo haya pagado, sino porque me lo gané. ¿Sabes por qué estoy tan contento? Porque el auto me lo gané en solo dos años de correr acá. Eso representa mucho para mí”.
Décadas después, ese mismo espíritu vuelve a cobrar vida. El icónico blanco y amarillo reaparecerá en Europa, ahora en la Fórmula 4 italiana. El ACA será sponsor principal, junto al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y con el apoyo de YPF, de Alpha 54, una estructura creada en Italia por los mecánicos cordobeses Nicolás Bianco y Gregorio Mandrini, con experiencia en Racing Bulls de Fórmula 1.
Desde la entidad explicaron que la elección de una estructura con base en Italia y raíces argentinas responde a “la necesidad de facilitar la adaptación de jóvenes pilotos en el exterior, reduciendo barreras idiomáticas y culturales, y promoviendo un entorno de trabajo más cercano y eficiente”.
Los pilotos que serán presentados el lunes 20 de abril en la sede central del ACA, ubicada en Avenida del Libertador, son Thiago Palotini y Federico Díaz Quaglia. Palotini, oriundo de Necochea, tiene apenas 14 años, la misma edad que tenía Colapinto cuando se fue solo a Italia. Díaz Quaglia cumplirá 18 años el 1° de mayo.
Palotini llega con una sólida base en karting, con títulos en IAME y Rotax Argentina, además de un campeonato Sudamericano Rotax y experiencia internacional. Díaz Quaglia inició su carrera en 2022 y se destacó rápidamente con logros a nivel provincial y nacional. En 2025 hizo el salto a los monopostos, con buenos resultados en la Fórmula Renault Plus, Fórmula Nacional y la Fórmula 4 Brasileña.
De este modo, el fenómeno Colapinto comienza a mostrar su impacto más profundo: no solo devuelve a Argentina a la Fórmula 1, sino que también reabre el camino para que otros puedan seguirlo, tal como lo hizo en su momento Carlos Alberto Reutemann.
