Aquel día, el adolescente había vuelto del colegio al mediodía, almorzó con su madre y luego le pidió plata para el colectivo. Dijo que iba a visitar a un amigo. Esa tarde fue la última vez que lo vieron con vida, en la esquina de Naón y Monroe, en el barrio de Belgrano, cerca de su casa.
El principal sospechoso del crimen es Norberto Cristian Graf, quien en el momento de la desaparición de Diego vivía junto a su familia en la casa donde fueron hallados los huesos. En las últimas horas se presentó voluntariamente ante el fiscal Martín López Perrando, a cargo de la investigación del homicidio, para ponerse a disposición de la Justicia.
Graf tiene ahora tiene 58 años, concurrió a la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°61, sita en el edificio de la avenida de los Inmigrantes 1950, en Retiro, en calidad de testigo, pese a no haber sido citado.