Hoy en día el estrés es una de las palabras que más se escucha decir por las personas. El ritmo de vida, las obligaciones, los pensamientos y muchos otros factores son causa de este malestar. Se escucha también que es bueno realizar actividad física para equilibrar, y de ese modo poder protegernos de la depresión inducida por el estrés.
Actualmente, un estudio realizado en el Instituto Karolinska, en Suecia , parece haber encontrado una respuesta científica a aquel mecanismo protector de la actividad física frente al estrés. Los investigadores observaron que la actividad física genera cambios en el sistema músculo esquelético que pueden purgar la sangre de una sustancia que se acumula durante el estrés y que es perjudicial para el cerebro.
Mia Lindskog, investigadora, manifiesta que aunque todavía no se sabe en términos claros qué es la depresión, “nuestro estudio representa una pieza más en el rompecabezas de esta enfermedad, ya que ofrecemos una explicación de los cambios bioquímicos protectores inducidos por el ejercicio físico que impiden que el cerebro se dañe durante el estrés”.
El estudio parte de que la proteína PGC-1α1 aumenta en el músculo esquelético por la práctica de ejercicio, y ésta media en el acondicionamiento muscular beneficioso relacionado con la actividad física. Estos avances son muy importantes, ya que la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que más de 350 millones de personas padecen de esta enfermedad. De modo que todo avance es un gran aporte.
Por lo tanto, mientras se sigue avanzando científicamente, la mejor manera de esperar es haciendo ejercicio.
