Opciones dulces y saladas fáciles de preparar, nutritivas y prácticas para todos los días
La merienda es un momento ideal para cortar con la rutina, recargar energías y disfrutar en familia. No hace falta caer siempre en ultraprocesados ni pasar horas en la cocina: con opciones simples y nutritivas se pueden preparar cosas ricas y equilibradas que todos disfruten.
Opciones dulces
Frutas con yogur y granola: rápido, fresco y lleno de fibras y proteínas.
Pan integral con queso untable y rodajas de frutilla o banana: combina lo crocante con lo dulce de manera saludable.
Galletitas de avena caseras: fáciles de preparar y perfectas para tener a mano.
Opciones saladas
Tostadas integrales con palta: un clásico lleno de grasas buenas.
Rolls de jamón y queso con verduras: se arman en minutos y son prácticos para los chicos.
Hummus con bastones de zanahoria o pepino: una forma divertida de sumar vegetales.
Bebidas para acompañar
Licuados de frutas: refrescantes y versátiles.
Infusiones suaves: como té de hierbas o mate cocido.
Agua saborizada naturalmente: con rodajas de cítricos o pepino.
Merendar en familia no tiene por qué ser sinónimo de complicación ni de alimentos poco nutritivos. Con ingredientes básicos y un poco de creatividad, se pueden preparar propuestas ricas, fáciles y equilibradas que suman a una alimentación más variada.
