Finalizado el festejo la policía intentó desalojar la zona, sin embargo, los fanáticos le arrojaron objetos y hubo represión con balas de goma.
Quienes aún se encontraban en la avenida 9 de Julio fueron instados por las fuerzas de seguridad a ir liberando la calzada, lo que no fue bien recibido por algunos hinchas que comenzaron a lanzar piedras y botellas. La policía respondió con represión y balas de goma. Un foco del conflicto fue propiamente dicho el Obelisco, que nuevamente había sido tomado por un grupo de personas a las que pretendían desalojar del monumento que quedó fuertemente vandalizado.
El saldo del enfrentamiento fue de ocho efectivos heridos, entre bomberos y policías, además de seis detenidos, incluyendo los cuatro que se encontraban dentro del Obelisco. También hubo heridos por balas de goma y afectados por gas pimienta.
Con información de TyC Sport
