Por otro lado, quedó de manifiesto que la medida del BCRA lanzada este lunes, que en un primer momento excluía a los productores agropecuarios que vendieron soja a través de este incentivo de la compra de dólares financieros y que pocas horas después llegó con una aclaración que dejaba afuera a las personas físicas y abarcaba a las empresas agropecuarias, acopios y cooperativas, no movió la aguja. En total esa medida afectaría en forma directa a unas 17.000 empresas dentro de la cadena del agro y por eso algunas voces advirtieron que la comercialización de soja caería drásticamente en pocos días.
Lo cierto es que las ventas de soja continuaron a toda máquina durante el martes y el miércoles y se movieron en el promedio de 400.00 toneladas diarias, acumulando así en dos días ingresos por u$s686 millones.
Haciendo un poco de memoria esta es la primera vez que el Gobierno de Alberto Fernández lanza un mecanismo de incentivo para que se venda más soja y obtiene el resultado esperado.
El BCRA lanzó en agosto de este año el mecanismo 70/30 mediante el cual los productores podrían convertir el 30% del volumen comercializado al valor del dólar ahorro, pero claro primero recibían pesos. Un mecanismo engorroso con el que se hicieron apenas 200 operaciones.
El mensaje parece haber llegado claro y contundente al flamante equipo económico que comanda Sergio Massa porque apenas asumió busco instrumentar un tipo de cambio diferencial que tiente a los productores a vender la soja acumulada en los silos.En ese momento el stock superaba las 20 millones de toneladas, y apenas tres semanas después e incentivo mediante se redujo a la mitad.
Fuente: ámbito