Inspiración práctica para transformar ambientes con detalles simples y objetos olvidados

No siempre hace falta comprar nada para que un espacio se sienta renovado.

decorar.jpg

Con un poco de creatividad, lo que ya tenés puede transformarse en detalles deco con onda, funcionales y muy personales.

  1. Reordená muebles para cambiar la energía

A veces un cambio de ubicación alcanza para que un ambiente se sienta nuevo. Probá mover el sillón, girar la mesa o crear un rincón de lectura con una lámpara y una manta.

  1. Usá frascos y botellas como floreros

Los frascos de vidrio transparentes, las botellas de colores o incluso los envases de alimentos pueden convertirse en floreros lindos. Sumales ramitas secas, flores del super o eucalipto.

  1. Armá cuadros con revistas o bolsas de tiendas

Las revistas viejas tienen fotos increíbles. Recortá páginas, ponelas en marcos que ya tengas o pegadas con cinta doble faz para un look minimalista. Las bolsas de marcas lindas también quedan top.

  1. Reutilizá telas o pañuelos como manteles o caminos

Un pañuelo estampado puede ser un centro de mesa. Un pedazo de tela sirve de camino para darle color al comedor sin gastar un peso.

  1. Convertí bandejas en organizadores

Las bandejas que duermen en la alacena pueden funcionar como organizadores de perfumes, velas o llaves. Ordenan y al mismo tiempo decoran.

  1. Agrupá objetos para que se vean más armados

Tres velas juntas quedan mejor que una sola. Lo mismo con marcos, libros, plantas pequeñas o adornos. Agrupar crea la sensación de “rinconcito intencional”.

  1. Renová con luz cálida

Cambiá una lámpara fría por una cálida y ya cambia todo. La iluminación hace magia y no requiere comprar decoración nueva.

  1. Basate en colores que ya existen

En lugar de sumar cosas nuevas, reorganizá por paletas: juntá objetos que compartan un color. Automáticamente el espacio queda más cohesionado.

 

Déjanos tu comentario