De este modo, se supo que el actor seguirá adelante con «El Secreto» junto a Ana María Picchio, la obra que encabeza actualmente.
El artista fue diagnosticado con Parkinson a mediados de 2024 y, lejos de ocultar su cuadro clínico, optó por visibilizar la situación y concientizar sobre el tratamiento de la afección.
Gerardo Romano se sinceró sobre los temores de vivir con Parkinson: «El teatro fue mi refugio»
Gerardo Romano abrió su intimidad en una reciente entrevista con Mario Pergolini en Otro día perdido, donde habló sin filtros sobre su convivencia con el Parkinson y cómo este diagnóstico modificó su forma de mirar la vida diaria. “Yo entro acá y yo sé si alguno de allá tiene Parkinson, porque uno desarrolla una percepción”, reflexionó el actor, al destacar la sensibilidad que adquirió a partir de su propia experiencia.
En medio de la charla, el conductor fue directo al momento clave y quiso saber cómo había reaccionado al enterarse de la enfermedad: “¿Qué te pasó cuando te enteraste, cuando te dieron el diagnóstico?”. Lejos de esquivar la respuesta, Romano fue sincero: “Y me asusté”. Ante la repregunta sobre el origen de ese temor, no dudó en profundizar: “De morirme”.
Sin embargo, ese miedo inicial no lo detuvo. “Me salvó que a la noche tenía función de teatro. Hacía una obra que se llama Un judío común y corriente, que la hice doce años”, recordó. En ese contexto, el actor se enfrentó a una decisión determinante: “O dejo todo porque tengo Parkinson y me voy a morir. O no lo dejo. Y elegí no”.
Su testimonio deja ver cómo el trabajo y la vocación funcionaron como sostén en un momento de fuerte impacto emocional. Esa misma noche, se subió al escenario en soledad durante más de una hora, encontrando en el compromiso profesional una forma de seguir adelante frente a la incertidumbre.
Al referirse a las manifestaciones de la enfermedad, Romano explicó: “Hay cosas muy cruentas, de convulsión, de temor… temblores. Y cosas suaves como las que ves”. Según señaló, esa variedad de síntomas no solo marca la experiencia personal, sino que también le permite reconocerla en otros.