En diálogo con el ciclo periodístico, el cronista local Guillermo Worman (Diario del Fin del Mundo) relató los métodos de la toma. «La Prefectura impidió el ingreso de las autoridades provinciales al puerto y de los trabajadores. Solamente un grupo de 16 trabajadores, en complicidad con el Gobierno, pudieron ingresar. Y sigue así hasta hoy», indicó.
Un operario afectado sintetizó la angustia del sector al denunciar haber sido expulsado por las fuerzas de seguridad «como si fuera una basura».
En paralelo, la investigación puso bajo la lupa escandalosas irregularidades en las adjudicaciones: se detectaron contrataciones con saltos presupuestarios injustificados, tal es el caso del servicio de limpieza portuaria, que pasó de 6,5 millones a 563 millones de pesos en apenas un semestre.
El factor geopolítico: la sombra de Estados Unidos y negocios privados
La cobertura de C5N también advirtió sobre las sospechas que rodean la maniobra en el plano internacional. Apenas seis días después de concretada la intervención federal, un avión militar de los Estados Unidos con una delegación de congresistas aterrizó en la ciudad austral, encendiendo alertas sobre acuerdos bilaterales orientados a otorgar control logístico norteamericano en el paso interoceánico.
Finalmente, el informe advirtió sobre los intereses comerciales que orbitan en torno a la centralización del puerto, señalando proyectos de empresarios cercanos al poder central como Nicolás Caputo y Gustavo Elías, mientras el gobierno provincial agota las vías legales para revertir la usurpación administrativa de su principal activo logístico.