A pesar de la agresividad de la enfermedad, el cáncer parece ser sensible a las hormonas, lo que abre la puerta a un tratamiento eficaz. «El presidente y su familia están revisando diferentes opciones de tratamiento con sus médicos», se informa en el comunicado.
“Si bien esto representa una forma más agresiva de la enfermedad, el cáncer parece ser sensible a las hormonas, lo que permite un tratamiento eficaz”, lamentaron en el documento.
Biden, quien dejó la Casa Blanca en enero pasado como el presidente de mayor edad en la historia de Estados Unidos, enfrentó durante su mandato cuestionamientos sobre su salud y capacidad para ejercer el cargo. A mediados de 2024, decidió no buscar la reelección y apoyó la candidatura de su vicepresidenta, Kamala Harris, quien finalmente perdió ante Donald Trump.
A principios de 2024, su médico personal lo había declarado apto para continuar en la presidencia tras un examen físico. En febrero de 2023, se le extirpó con éxito una lesión cancerosa en el pecho, sin requerir tratamiento adicional posterior.