Dentro de la canasta, el transporte continúa siendo el rubro de mayor peso: el gasto mensual promedio en movilidad asciende a $110.438 y explica el 48% del total. Detrás se ubican la electricidad para usuarios N1, sin subsidios, con $52.811 mensuales, el gas natural con $49.972 y el agua potable con $36.612.
El relevamiento también muestra que, entre diciembre de 2023 y mayo de 2026, la canasta de servicios públicos acumuló un incremento del 800%, mientras que el nivel general de precios subió 230% en ese mismo lapso.
El invierno empuja las facturas
En mayo, el gas natural encabezó las subas dentro de la canasta. El informe detalla que el cargo fijo aumentó 4% y el variable 3,3%, aunque el principal impacto provino del salto en el consumo, que prácticamente se duplicó frente a abril. Así, el gasto final en gas se disparó 53,3% en un mes.
En electricidad, el mayor uso por las bajas temperaturas se combinó con incrementos tarifarios del 4,1% en el cargo fijo y 8,7% en el variable para usuarios sin subsidios. La factura eléctrica trepó 37,8% mensual.
El servicio de agua también registró una suba. Según el IIEP, el ajuste respondió a la actualización tarifaria, a un día adicional de consumo por tratarse de un mes de 31 días y al nuevo tope de incremento mensual del 3% vigente desde mayo. En este caso, el aumento fue del 5,9%.
En cuanto al transporte, las líneas de colectivos de la Ciudad de Buenos Aires subieron 5,4% bajo el esquema de actualización automática, inflación más 2%, mientras que las líneas nacionales no tuvieron cambios tras el ajuste de abril. El gasto total en transporte avanzó 3% mensual.
Subsidios en revisión: el Estado aún absorbe parte del costo
A pesar de los aumentos, el informe remarca que las tarifas todavía no cubren el costo pleno de los servicios. En promedio, los hogares del AMBA pagan el 58% del costo, mientras que el Estado financia el 41% restante a través de subsidios.
La cobertura varía según el servicio, en electricidad, los usuarios afrontan el 67% del costo total, y en gas natural el 74%.
El trabajo señala además que en mayo comenzó a implementarse el nuevo esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), que reemplaza la segmentación previa y establece bonificaciones específicas sobre el precio mayorista de la energía y el gas.
En paralelo, los subsidios económicos destinados a energía y transporte crecieron 14% en términos reales acumulados durante 2026. Los energéticos concentran el 76% del total y aumentaron 50% interanual real, impulsados principalmente por mayores transferencias a CAMMESA y ENARSA. En contraste, los subsidios al transporte cayeron 34% en términos reales.
El informe también mide el peso de estos gastos sobre los ingresos formales. Según el IIEP, la canasta de servicios públicos ya representa el 14,1% del salario promedio registrado estimado para mayo, que se ubica en $1.869.799. Un año atrás, ese mismo ingreso permitía cubrir 8,6 canastas, hoy alcanza para 7,5.
En términos energéticos, la factura combinada de luz y gas equivale a cerca del 5% del salario RIPTE en hogares sin subsidios y al 3,6% en aquellos que sí reciben asistencia estatal.