Boca jugará su final número 12 de la Conmebol Libertadores, después de eliminar por penales a Palmeiras, el próximo 4 de noviembre a las 17 ante Fluminense en el mítico estadio Maracaná de Río de Janeiro.
Otra de las cosas que llamó la atención, más allá de que Fluminense no quiera cambiar su localía para cuidar el campo de juego a poco tiempo de la final, es que, pese a no serlo, O Globo destaca que Flamengo se adjudica como el club dueño del estadio, lo que le daría la potestad de ceder o no su casa para el partido. Por ende, el medio brasileño aclara que una de las exigencias del Mengao para permitir que se dispute la final en el Maracaná era “tener más entradas y palcos que Fluminense y Boca Juniors juntos”, según informó O Globo.
Más allá de esto, Domínguez terminó con la polémica y confirmó que el Maracaná será el escenario de este gran encuentro que tendrá en vilo a toda la región sudamericana, tal como estaba previsto desde un primer momento.
La decisión se tomó después de la reunión entre las dirigencias de Boca, que contó con la presencia de Juan Román Riquelme, y de Fluminense, de la que también participó de manera presencial el presidente de AFA, Claudio Tapia, luego de que en Brasil surgiera la información durante toda la jornada que Conmebol analizaba mudar el partido al Morumbí de San Pablo por el mencionado conflicto con Flamengo.
De esta manera, el titular de Conmebol anunció la decisión en sus redes sociales: «Alineamos los detalles de esta gran fiesta deportiva que se vivirá en Río de Janeiro el próximo 4 de noviembre en el estadio Maracaná«.
Esta tarde nos reunimos con los representantes de clubes finalistas de la @CONMEBOL @Libertadores 2023, @BocaJrsOficial @afa y @FluminenseFC @CBF_Futebol.
Alineamos los detalles de esta gran fiesta deportiva que se vivirá en Río de Janeiro el próximo 4 de noviembre en el mítico… pic.twitter.com/ReL5nTIZZ5
— Alejandro Domínguez (@agdws) October 19, 2023
