El delantero también contó que empezó a notar con mayor claridad la gravedad del momento cuando dejó de recibir uno de los mensajes que esperaba después de cada partido: «Cada vez que terminaba un partido esperaba y extrañaba tu mensaje. Ahí me di cuenta de que la situación era fea de verdad».
A pesar de todo, Messi siguió enfocado en la competencia. Quería avanzar lo máximo posible para darle tiempo a su padre y mantener abierta la posibilidad de que pudiera verlo jugar. Argentina llegó hasta la final, pero Jorge no pudo viajar: «Llegamos a la final y no pudiste estar. Quería ganarla para llevártela y mostrarte una nueva. No pude, las piernas no me daban más. Esta vez intenté ir contra mi físico, pero no pude. Nunca pude sentirme bien».
La situación hizo que quedara pendiente una conversación que Messi hubiera querido tener con su padre. Cuando se enteró de lo ocurrido, Jorge incluso creyó que Argentina había perdido aquella final por penales: «Cuando llegué creías que habíamos perdido la final por penales. No pudimos hablar de nada de todo lo que pasó. No pudiste disfrutar nada. No fuimos campeones, pero no sabés cómo disfrutamos cada partido. Una vez más, tenías razón: tenía que estar y jugarlo».
“No sé qué voy a hacer sin vos”
La carta también mostró una faceta especialmente íntima de Messi. El futbolista reconoció que todavía no sabe cómo será su vida sin la presencia cotidiana de su padre y hasta puso en duda cuánto tiempo continuará ligado al fútbol: «No sé qué voy a hacer sin vos, no sé cómo seguir. Yo solo jugaba al fútbol y ahora tengo bastantes dudas de que vaya a seguir haciéndolo por mucho tiempo más. Estuviste al lado mío desde el principio, faltaba tan poquito para el final. ¿Por qué no aguantaste ese poquito más y terminábamos juntos?».
Para Messi, Jorge no fue únicamente su padre. También fue una de las personas fundamentales en la construcción de su carrera profesional. Desde los primeros años, estuvo presente en los entrenamientos, acompañó sus partidos y siguió de cerca cada etapa de su crecimiento. «Desde chiquito siempre fue así. Me llevabas a todos los entrenamientos apenas llegabas de trabajar. A muchos me llevaba mamá porque vos estabas trabajando», relató.
Los partidos también fueron parte fundamental de ese vínculo. Messi recordó cómo su padre vivía cada presentación, con sufrimiento y alegría, aunque sin regalarle demasiados elogios: «Obviamente, a los partidos no faltabas a uno. Cómo sufrías viéndome y cómo disfrutabas, aunque nunca me regalabas muchos elogios».
El legado de Jorge en la familia Messi
En otro de los pasajes más significativos, Lionel definió a Jorge como “papá, amigo y representante” y destacó la manera en la que estuvo a su lado en cada momento de su vida: «Fuiste papá, amigo y representante. Siempre eras la persona que tenías que ser en cada momento y nunca te equivocaste en nada. Más allá de algunos reproches o peleas, siempre tenías razón. Al final se terminaba dando como vos decías».
El 10 también aseguró que su padre continuará presente, especialmente a través de la forma en que él mismo cría a sus hijos. El legado de Jorge, explicó, seguirá formando parte de su familia. «Te voy a extrañar mucho, pero siempre vas a estar presente, y sobre todo en la educación de mis hijos, porque les enseño y los educo como ustedes lo hicieron conmigo», sentenció.
En el cierre, el capitán argentino dejó una última despedida para su papá, marcada por el agradecimiento y el amor: «Descansá en paz y cuidanos desde arriba como lo hacías acá. Gracias por todo». Y finalmente escribió una frase breve que resume el vínculo que los unió durante toda su vida: “Te amo, pa.”