La paralización de la obra pública ya se cobró 250 mil puestos de trabajo

Así lo indican los registros de las distintas Cámaras de la construcción en la Argentina.

Empleos que se perdieron debido a la decisión de Javier Milei de frenar por completo la obra pública en todo el país.

Claro, es fácil lo que está haciendo Luis «Toto» Caputo, así cualquiera puede tener «déficit cero». Es sencillo si no pagamos más nada, no le pagamos nunca más a nadie. 

Las provincias, mientras tanto, tienen todas sus obras que estaban en marcha paralizadas y, aquellas que se iban a hacer, en veremos. 

No sabemos si la idea de Javier Milei es hacer obras «a la chilena» con inversiones privadas o si es, directamente, no hacer nada. Estamos a mediados de marzo, y ya estaría bueno saberlo. 

Las rutas son un desastre, las calles en las ciudades lo mismo, son un paisaje propio de un país en guerra. Pero, ¿No estamos en guerra, no?

Los funcionarios, en tanto, van a Buenos Aires a sacarse una foto y a ser atendidos por un cuatro de copas. Después, poco se los escucha. Mucho temor a enfrentarse al Presidente y quedar pegado a la lógica estúpida -creada por los grandes medios- de kirchnerismo o antikirchnerismo. 

Gualeguay está bajo el agua, ¿Y Rogelio Frigerio no abre la boca?

Salgamos de la lógica amigo-enemigo que construyeron desde Buenos Aires y que nos llevó a la situación en la que estamos.

Hay que reclamar lo que es justo. Es inadmisible que estemos a tres meses de Gobierno y no se haya reactivado la obra pública en Argentina. Significa mejorar la calidad de vida de la gente, y darle empleo a sus habitantes. No podemos seguir así. No tengan miedo en decirlo. Lo que está mal, está mal. 

Mirá el video.

Andrés Battistella

grupoderf@hotmail.com

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