El relevamiento también mostró que la mayoría de los comerciantes no percibe mejoras significativas en su situación económica. El 53,3% de los propietarios aseguró que su situación se mantiene estable respecto del año pasado, mientras que un porcentaje menor expresó expectativas de mejora para los próximos meses.
En cuanto a las proyecciones, el 49% de los encuestados consideró que el escenario económico seguirá igual durante el próximo año, mientras que el 37,2% espera una mejora y el 13,8% cree que la situación empeorará.
Otro de los puntos que reflejó el informe es la cautela de los comerciantes frente a posibles inversiones. El 58,7% sostuvo que el contexto actual no es favorable para realizar desembolsos o ampliar negocios, frente a apenas un 12,6% que considera que es un momento oportuno para invertir.
En contraste con el mal desempeño general, las ventas online mostraron una evolución positiva. Los comercios con local físico registraron un crecimiento interanual del 8% en operaciones digitales y una suba mensual del 0,7%. Sin embargo, desde CAME aclararon que ese incremento no alcanzó para compensar la caída del consumo presencial.
El análisis por rubros también confirmó la tendencia negativa en la mayoría de los sectores. Las mayores bajas se registraron en bazar y decoración, con una caída del 12,3%; perfumería, con un retroceso del 7,2%; y ferretería y materiales para la construcción, que descendieron 4,2%.
El único rubro que mostró números positivos fue farmacia, con un crecimiento interanual del 6,1%, impulsado por la demanda sostenida de medicamentos y productos de salud.
También continuaron en terreno negativo alimentos y bebidas, textil e indumentaria, y calzado y marroquinería, sectores que siguen afectados por la retracción del consumo y el cambio en los hábitos de compra de los hogares argentinos.