Desde esta última semana, la empresa recupera su capacidad para supervisar la totalidad de contenidos de la red social. Cuáles son las implicancias.
Desde el 8 de mayo, Meta impuso una modificación clave en la privacidad de Instagram: los chats privados dejan de estar cifrados.
Con la medida la empresa de Mark Zuckerberg tendrá la capacidad para supervisar la totalidad de contenidos de la red social, ya sean públicos o privados.
La modificación afecta a las conversaciones cifradas entre usuarios, una disposición que Meta había implementado en 2023, y de forma opcional.
Además de los mensajes textuales privados, Instagram podrá acceder a imágenes, audio, videos y archivos compartidos.
El cifrado de extremo a extremo, conocido como E2EE, funcionaba como un sistema de protección que convierte los mensajes en información ilegible para terceros.
Entre las formas de supervisión de Meta que operarán sobre los mensajes privados, se encuentran los sistemas automatizados para detectar palabras clave o contenidos prohibidos, la posibilidad de responder a pedidos judiciales entregando conversaciones en texto plano y herramientas de moderación para regular contenido ilegal o generado con inteligencia artificial.
Ante los cuestionamientos que apuntan a un uso de los contenidos antes cifrados para entrenar modelos de IA o fines publicitarios, Meta no confirmó ni rechazó que vaya a hacerlo.
