Lo cierto es que existen muchos factores por los que podría estar rascándose. Por eso, Antonella Cordova, veterinaria y gerente comercial de Andeanvet, sugiere hacer una revisión externa en el cuerpo de perro para confirmar si realmente presenta estos parásitos.
“Hay que ponerle especial atención a las zonas entre sus almohadillas, pliegues de axilas, y detrás de las orejas. Aquí es donde se suelen alojar estos huéspedes indeseables. En el caso de la pulga, deja una evidencia adicional fácil de detectar: su excremento, que se presenta a través de puntitos negros en la base del pelo de nuestra mascota”, explicó.
