El Presidente vinculó esa situación con el avance del proyecto Sea Lion, destinado a la explotación de petróleo en la Cuenca Malvinas Norte. Sostuvo que las licencias otorgadas por el Reino Unido son rechazadas por la Argentina y calificó de ilícitas las actividades que no cuenten con autorización argentina. “¿De qué sirve una resolución si durante décadas la contraparte puede actuar en sentido contrario y esa resolución queda intacta en los archivos, pero impotente frente a la realidad?”, preguntó ante la Asamblea General.
“La Argentina no se va a sentar a esperar a que la ONU y la comunidad internacional estén a la altura de su propio mandato. Va a tomar cartas en el asunto”, concluyó.
Javier Milei defendió además una IA sin regulación preventiva y dijo que Argentina busca estar “en la vanguardia de la libertad”.
En otro tramo de su discurso referido a la inteligencia artificial, Milei sostuvo que la prudencia frente a los avances tecnológicos no debe convertirse en miedo ni en una justificación para ampliar el control estatal. El Presidente comparó el desarrollo de la IA con la división del trabajo planteada por Adam Smith y la presentó como un acelerador de la productividad y del crecimiento económico.
Milei cuestionó así las propuestas de regulación preventiva de la inteligencia artificial y advirtió sobre el poder que implicaría otorgarle al Estado el control sobre la innovación. “Concederle el control sobre la innovación es conceder a algunos, en el mejor y más ingenuo de los casos, la facultad de limitar lo que los demás pueden crear”, sostuvo. En contraposición, planteó que su Gobierno busca aplicar ante la incertidumbre “determinación”, frente al miedo “coraje” y ante la decadencia “ambición”.
En ese marco, afirmó que Argentina quiere convertirse en un destino competitivo para el desarrollo de inteligencia artificial y aseguró que el país cuenta con “minerales críticos, energía, talento y capacidad” para participar en toda la cadena de valor. Milei anticipó que el Gobierno apunta a un marco jurídico favorable, sin regulación preventiva, con responsabilidad limitada para las empresas que operen con agentes de IA y beneficios fiscales.
Javier Milei cuestionó otra vez el manejo de la pandemia
El mandatario libertario dedicó otro tramo de su discurso ante la ONU a cuestionar la respuesta internacional frente a la pandemia de coronavirus. En ese sentido apuntó contra los organismos vinculados a Naciones Unidas por las medidas que limitaron la circulación, el trabajo y la educación durante la emergencia sanitaria y sostuvo que esas políticas se impusieron por encima de la información científica y de la soberanía de los Estados.
En ese marco, Milei calificó de “genocidio” las consecuencias de las políticas aplicadas durante la pandemia, en particular por las restricciones a las actividades laborales y educativas y por las limitaciones para realizar rituales de despedida de personas fallecidas. La caracterización fue planteada por el mandatario como parte de su crítica al rol que asumieron los organismos internacionales durante la emergencia sanitaria.
El Presidente también cuestionó el uso del miedo como mecanismo de conducción estatal y advirtió sobre la posibilidad de que estructuras creadas durante una emergencia permanezcan una vez superada la crisis. En esa línea, vinculó su planteo con la decisión de la Argentina de retirarse de la Organización Mundial de la Salud y con la crítica general de su Gobierno a la intervención de organismos multilaterales sobre las decisiones soberanas de los países.