Misiones: saltos de agua que no son exclusivos de Iguazú

Ejercicio de periodismo turístico: cómo hablar de Ushuaia sin decir “fin del mundo”; cómo hablar de Misiones sin referirse a las Cataratas; cómo escribir de Mendoza sin referirse al vino.

Se puede, pero ¿para qué forzar lo que no es necesario forzar? Por suerte, en este caso ni siquiera hace falta, porque Misiones es una provincia tan encantadora en toda su extensión que no ir a Iguazú no perjudica ninguna experiencia.

Viajar por esas rutas de contrastes, entre el gris del asfalto, la vegetación abundante y siempreverde, y el rojo intenso de la tierra, ya es una experiencia en sí misma.

Kilómetros y kilómetros de belleza, con plantaciones de yerba mate, con plantaciones de té, con plantaciones de árboles de madera hermosa, ríos, arroyos, cascadas escondidas.

La oferta se multiplica incluso a cientos de kilómetros de Iguazú y sus saltos encantados y encantadores.

RUMBO A SALTO ENCANTADO

Por ejemplo, se puede hacer una visita a Salto Encantado, justamente, que sirve para una escapada entre senderos preciosos misioneros.

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