No es solo cuestión de cantidad: ciertos platos influyen en cómo responde tu energía durante el día
Después de ciertos almuerzos aparece esa sensación de pesadez y ganas de cerrar los ojos, incluso si se durmió bien. No es casualidad, sino que algunos alimentos y combinaciones activan procesos digestivos y hormonales que favorecen la somnolencia.
- Comidas muy abundantes
Cuando se ingiere una gran cantidad, el cuerpo deriva más flujo sanguíneo al sistema digestivo, lo que puede generar sensación de cansancio y menor alerta.
- Exceso de carbohidratos refinados
Platos con mucha pasta blanca, pan o arroz refinado elevan rápido la glucosa en sangre. Luego viene una caída brusca que se traduce en fatiga.
- Alimentos ricos en triptófano
Carnes, lácteos y huevos contienen este aminoácido que participa en la producción de serotonina y melatonina, vinculadas al descanso.
- Comidas con alto contenido graso
Las preparaciones muy grasosas ralentizan la digestión y aumentan la sensación de pesadez.
- Alcohol
Aunque parezca que relaja, interfiere con los ciclos normales de energía y puede generar más somnolencia posterior.
Para evitar el bajón post comida, conviene optar por porciones moderadas, incluir fibra y proteínas magras, y evitar excesos de azúcares simples. También ayuda moverse unos minutos después de comer.
