Tras el devastador sismo de magnitud 7,4 que dejó un saldo de más de 280 muertos en territorio colombiano, la actividad telúrica no dio tregua: en cuestión de días, países como Rusia, Azerbaiyán, Indonesia, Grecia y España reportaron sus propios terremotos.
La coincidencia temporal de estos eventos encendió las alarmas a nivel global y reinstaló un dilema recurrente: ¿existe una conexión directa cuando la Tierra tiembla al mismo tiempo en rincones tan distantes del mapa?
Pese a lo llamativo de la secuencia, los expertos aclaran que la proximidad horaria entre un sismo y otro no implica un efecto dominó ni una relación de causa y efecto.
