Tus zapatos necesitan cuidados específicos para que te acompañen durante más tiempo.
Con algunos hábitos simples, podés mantenerlos en buen estado y evitar que se deterioren antes de lo esperado.
- Rotá su uso
No uses siempre el mismo par todos los días. Darles descanso permite que los materiales respiren y se mantengan en mejores condiciones.
- Usá protectores adecuados
Un spray impermeabilizante ayuda a repeler agua y manchas, especialmente en gamuza o cuero.
- Guardalos correctamente
Evitá tenerlos amontonados en un rincón. Lo ideal es guardarlos en su caja, bolsa de tela o zapatero, con hormas si son de cuero para que no pierdan la forma.
- Limpialos con frecuencia
Pasá un trapo húmedo o un cepillo suave después de cada uso para que no se acumule suciedad. Con cuero, usá cremas nutritivas; con lona, un lavado suave.
- Cambiá las suelas y tacos a tiempo
Llevarlos al zapatero antes de que el desgaste sea extremo puede alargarles muchísimo la vida.
- Evitá mojarlos (y secarlos mal)
Si se mojan, no los pongas cerca de una fuente de calor. Mejor rellenarlos con papel absorbente y dejarlos secar a temperatura ambiente.
