Antes de poner ciertas prendas en el lavarropas, un gesto simple puede ayudar a proteger las telas y mantener mejor el color: darlas vuelta.
Aunque parezca un detalle menor, este hábito reduce el desgaste de la superficie de la tela y ayuda a que la ropa dure más tiempo en buen estado.
Por qué conviene lavar algunas prendas del revés
Durante el lavado, la ropa se frota entre sí y contra el tambor del lavarropas. Esa fricción ocurre principalmente en la parte externa de las prendas, que es la más visible. Al darlas vuelta, se protege el lado exterior y se reduce la pérdida de color, el desgaste y la aparición de pelusa.
Prendas oscuras o de colores intensos
Las que son negras o de colores fuertes son de las que más se benefician de este hábito. Lavarlas del revés ayuda a que el color se mantenga más uniforme y evita que se vean opacas con el tiempo. También reduce las marcas que pueden aparecer por el roce durante el lavado.
Jeans y pantalones
Los jeans suelen perder color con los lavados frecuentes. Darles la vuelta antes de ponerlos en el lavarropas ayuda a que la parte visible conserve mejor el tono original. Además, protege las costuras y los detalles externos.
Ropa con estampas
Las remeras o buzos con estampas también conviene lavarlos del revés, así el diseño queda menos expuesto al roce y al contacto directo con el detergente y por ende se prolonga la vida útil de la misma.
Cuándo no es necesario
En prendas que acumulan mucha suciedad en la parte externa, como ropa de trabajo o deportiva muy usada, puede ser más útil lavarlas del lado normal para facilitar la limpieza. Todo depende del tipo de prenda y del nivel de uso.
