Qué son los actos fallidos

Por lo general, el acto fallido suele causar gracia o desconcierto. Se piensa, muchas veces, que es el producto de una distracción y que no tiene mucha importancia. Sin embargo, analizándolo detalladamente puede mostrar información valiosa para conocer y comprender lo que está inmerso en el inconsciente, pudiendo ser realmente revelador.

El padre de la psicología, Sigmund Freud, estudió los actos fallidos como elementos que desenmascaran algo que la parte inconsciente de la mente guardaba y que se hace evidente en el comportamiento manifiesto de una persona.

Esto suele suceder especialmente en el uso del lenguaje, cuando una persona quiere decir una palabra y “sin querer” termina diciendo otra, con un contenido diferente. Pero no se observan solo en el lenguaje hablado, se pueden ver, también en lo escrito, en dibujos, en bloqueos de memoria, en pérdidas de objetos, o en lo que se comprende de lo dicho por otra persona.

El primer acto fallido del que Freud realizó un registro fue el de un joven paciente que estaba citando un fragmento de La Eneida y al hacerlo olvidó una palabra. El psicoanalista determinó a través de la asociación libre de palabras que el hombre ligaba este término con la sangre, por lo que lo había bloqueado inconscientemente con el fin de evitar el recuerdo de un suceso traumático relacionado con esta.

Una «herramienta» para deducir conflictos

Desde el psicoanálisis, entonces, existe la teoría de que es posible deducir conflictos y pulsiones inconscientes reprimidos que surgen a través de los actos fallidos. Por esto se lo conoce también como “desliz freudiano”.

Por lo general, el acto fallido suele causar gracia o desconcierto. Se piensa, muchas veces, que es el producto de una distracción y que no tiene mucha importancia. Sin embargo, analizándolo detalladamente puede mostrar información valiosa para conocer y comprender lo que está inmerso en el inconsciente, pudiendo ser realmente revelador.

La realidad es que los actos fallidos, no fallan sino que cumplen su objetivo de mostrar algo que hubiera quedado oculto. Se está revelando una verdad guardada en el inconsciente.

Lo que revela un acto fallido es que existe una realidad que fue reprimida y que está haciendo un esfuerzo por salir a la luz. Posiblemente fue reprimida porque se trata de algo que incomoda o asusta a la persona que lo está experimentando. Lo que esa verdad quiere mostrar no es aceptado por la mente consciente, pero sigue haciendo fuerza desde el inconsciente.

Esto significa que lo que el acto fallido quiere mostrar no es una verdad cualquiera, sino una que conflictúa a la persona. Algo que molesta y que se quiso suprimir sin éxito. Es ahí dónde está la importancia del fallido, ya que permite ver esa verdad guardada.

Otras escuelas de la psicología tienen una visión diferente de los actos fallidos

Más allá del psicoanálisis, hay otras escuelas de psicología que tienen una visión muy diferente del inconsciente, no es solo el lugar dónde se guardan los elementos conflictivos, sino que también es una fuente de recursos y herramientas personales que permiten trabajar con esos conflictos.

Desde este lugar, se puede entender que hay actos fallidos que muestran grandes cosas, y otros que no. Continua y cotidianamente se realizan estos actos fallidos, y no conviene estar en una búsqueda obsesiva de cada palabra que se dice, ya que mucho tiene que ver con el contexto y situación en que la persona lo realiza.

Sucede también que la mente humana guarda información por categorías, y muchas veces por un principio de ahorro de energía, es más fácil para el subconsciente nombrar elementos de una misma categoría, antes que ponerse a buscar el elemento correcto. Es por eso que, por ejemplo, cuando una mamá llama a un hijo por el nombre de un hermano, o una persona confunde el nombre de otra, posiblemente esté utilizando categorías.

Aunque cuando una madre nombra a su hijo con el nombre de otro se entiende que ambos están en la categoría “hijos”, mientras que en el caso de alguien que nombra a su pareja actual con el nombre de una anterior, no estaría de más hacer una auto revisión de las categorías en que podrían estar ambas.

Es importante que, como estos actos fallidos son propios de cada sujeto, de su historia y contexto, es la misma persona que los realiza quien mejor puede estudiarse, para comprender qué es lo que está queriendo mostrar desde su inconsciente.

Un profesional tiene las herramientas para acompañar, permitir al paciente interpretarse, pero no puede interpretar desde afuera lo que es propio de cada persona, ya que si alguien interpreta desde su “yo”, posiblemente esté poniendo información de su propio inconsciente en esa interpretación.

Por el Dr. Flavio Calvo (MN: 66869). Dr. en psicología, docente, tallerista y autor.

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