Un trozo de pan del día anterior puede convertirse en un ingrediente ideal para darle un toque diferente a sopas, ensaladas o cremas. Preparar crutones caseros lleva pocos minutos, requiere ingredientes básicos y también es una buena forma de aprovechar este alimento antes de que se seque demasiado.
Lo más recomendable es utilizar pan con uno o dos días de antigüedad, ya que resulta más fácil de cortar y adquiere una textura crocante durante la cocción.
Ingredientes:
– 250 gramos de pan.
– 2 cucharadas de aceite de oliva o manteca derretida.
– Sal, a gusto.
– Pimienta, a gusto.
– Hierbas secas, ajo en polvo, pimentón o queso rallado (opcional).
Paso a paso:
1- Cortar el pan en cubos de tamaño similar ayuda a que todos los crutones se cocinen de manera uniforme. Luego, colocarlos en un recipiente, agregar el aceite o la manteca junto con los condimentos elegidos y mezclar hasta que queden bien impregnados.
2- Distribuir los cubos sobre una placa para horno, procurando que no queden amontonados, y cocinar a 180 °C durante unos 10 a 15 minutos. A mitad de la cocción conviene darlos vuelta para que se doren de manera pareja.
3- Cuando estén dorados y crocantes, retirarlos del horno y dejarlos enfriar por completo antes de guardarlos.
Cómo conservarlos:
Una vez fríos, los crutones pueden almacenarse en un frasco de vidrio o en un recipiente hermético. Si permanecen bien cerrados y protegidos de la humedad, suelen conservar su textura durante varios días.
