Opciones dulces y saladas para empezar la mañana con energía, fáciles de preparar y pensadas para no caer en la rutina
La avena es un clásico de los desayunos saludables: aporta fibra, ayuda a mantener la saciedad y es muy versátil. Si estás cansado de comerla siempre igual, probá estas opciones prácticas y ricas para empezar el día con energía.
- Avena nocturna (overnight oats)
1- En un frasco mezclá cuatro cucharadas de avena, ½ vaso de leche o bebida vegetal y una cucharadita de semillas de chía.
2- Llevá a la heladera toda la noche.
3- A la mañana sumale frutas frescas, frutos secos o un poco de miel.
- Panqueques de avena
1- Licuá ½ taza de avena, un huevo, ½ banana madura y un chorrito de leche.
2- Cociná la mezcla en sartén antiadherente como si fueran panqueques.
3- Podés acompañarlos con yogurt, frutas o un poco de dulce natural.
- Galletitas exprés
1- Mezclá una taza de avena con dos bananas pisadas y chips de chocolate o frutos secos.
2- Formá bolitas, aplastalas y horneá 15 minutos.
Son ideales para llevar al trabajo o tener listas como snack.
- Avena cocida con canela
1- Cociná la avena en leche con una pizca de canela y endulzante a gusto.
2- Agregá manzana rallada o trocitos de pera.
Es reconfortante en días fríos y se prepara en cinco minutos.
- Smoothie energizante
1- Licuá ½ taza de avena remojada con una banana, 1 vaso de leche o bebida vegetal y una cucharadita de mantequilla de maní.
Un desayuno completo y fácil de tomar si no tenés tiempo.
