El arroz es un ingrediente versátil, económico y rendidor, pero muchas veces lo usamos siempre de la misma manera: hervido y acompañado de alguna guarnición.
Lo cierto es que este cereal se puede transformar en la base de platos variados, nutritivos y llenos de sabor.
Arroz salteado con vegetales
Un clásico que nunca falla. Solo necesitás saltear en un wok o sartén verduras de estación como zanahoria, morrón, zucchini y brócoli, agregar arroz cocido y condimentar con salsa de soja o un toque de aceite de sésamo. Es una alternativa rápida y saludable para cualquier día de la semana.
Risotto cremoso
Ideal para una comida más especial. El secreto está en elegir arroz arborio o carnaroli, cocinarlo de a poco con caldo y sumar ingredientes como champiñones, espinaca o pollo. Terminar con queso rallado y manteca le da la textura cremosa característica.
Arroz al horno con pollo
Una opción rendidora que no necesita demasiado trabajo. Se colocan piezas de pollo, arroz, caldo, cebolla, morrón y especias en una fuente para horno y se cocina todo junto. El resultado es un plato sabroso que se sirve en porciones generosas.
Ensalada fresca de arroz
Perfecta para los días templados o de calor. Combina arroz frío con atún, huevo duro, choclo, aceitunas y mayonesa ligera. También se pueden hacer versiones vegetarianas con garbanzos, palta y tomate.
Postre de arroz con leche
Para los amantes de lo dulce. Lleva arroz cocido en leche con azúcar, cáscara de limón y canela. Se sirve frío o tibio y es un clásico reconfortante que nunca pasa de moda.
