Además, el coche 3 (antepenúltimo según el sentido de la marcha) quedó atravesado por un fragmento de carril de vía deformado a consecuencia del choque.
Las primeras informaciones apuntan a varios heridos y al menos 64 muertos tras la colisión de los dos trenes. Por el momento, se desconocen las causas del choque.
Respecto al tren Iryo, se confirmó que descarrilaron todos sus coches salvo los dos primeros (números 7 y 8), que cayeron por el terraplén, además del coche de cola (número 1), el penúltimo y el antepenúltimo (números 2 y 3).
La AITAT recopiló información sobre la situación degradada producida a partir de la avería del sistema LZB iniciada a las 8:31 horas, cuando los trenes pasaron a circular al amparo del Bloqueo de Señalización Lateral (BSL), lo que produjo que para gestionar situación el Centro de Regulación y Control (CRC) de Adif y los maquinistas tuvieran que intercambiar información.
El informe establece la cadena de averías, instrucciones y acciones eventualmente habrían conducido a la colisión, sin que hubiesen actuado las barreras mitigadoras necesarias.
La AITAT aseguró que está en fase de relección de información in situ y recopilación de documentación y datos de los distintos registros y que en las siguientes etapas de la investigación se realizarán otras actuaciones, como entrevistas, inspecciones sobre otras instalaciones o material rodante y la revisión del mantenimiento de las instalaciones.
Todavía falta analizar los registros de las cajas negras de los trenes, «con especial atención al estado de los trenes implicados y sus elementos de seguridad», señalaron las autoridades.