Lionel Scaloni aún no piensa en la formación definitiva para la final del Mundial frente a España. A dos días del encuentro en el MetLife Stadium, el entrenador argentino destacó que la prioridad del cuerpo técnico es la recuperación física del plantel tras el desgaste de la semifinal y el viaje desde Atlanta a Nueva York. Será recién después cuando definirán el equipo.
“Recién estamos descansando del viaje. Todavía no pudimos probar nada porque estamos enfocados en la recuperación. Hay jugadores que no quedaron al 100%. En base a las pruebas, veremos cómo salimos, pero siempre jugamos como Argentina”, explicó Scaloni en la conferencia de prensa previa al partido del domingo.
Las declaraciones del entrenador generan incertidumbre sobre la alineación que buscará el bicampeonato mundial. La exigencia física de la remontada ante Inglaterra y el escaso margen para recuperarse obligan al cuerpo técnico a administrar las cargas antes de decidir si realizarán cambios o repetirán la base que alcanzó la final.
Scaloni también detalló cómo maneja el trabajo táctico en esta instancia decisiva, advirtiendo que un exceso de información puede resultar contraproducente. “Lo importante es pasarle la información justa al jugador. Demasiada información no es buena”, resumió.
El DT aseguró además que intenta liberar a sus futbolistas de la presión que implica disputar otra final mundialista. “Nos preparamos igual que en todos los partidos, con ganas y predisposición para que todo salga bien. Necesitamos dar nuestra mejor versión para intentar ganar. Pensamos que es un partido, no nos metemos en que es una final del mundo porque eso representa demasiada presión”, afirmó.
Consultado sobre el futuro de Lionel Messi y si este podría ser su último Mundial, Scaloni evitó especular. “No sé, ¿qué sé yo? Hay que preguntarle a él. Es una pregunta para él”, respondió sin adelantar ninguna decisión que, según dio a entender, depende únicamente del capitán.
En cuanto al estado físico de los jugadores, confirmó que la situación se definirá tras la práctica del sábado. “Fuimos rotando los laterales derechos partido a partido, intentando repartir los minutos. Veremos cómo están para el domingo. No hubo tiempo de entrenar porque llegamos a las 11 de la noche. Mañana será un entrenamiento importante. En principio, están todos bien”, dijo.
Al analizar el partido, Scaloni prevé un duelo entre dos selecciones con identidades futbolísticas similares, basadas en el buen manejo del balón. “El fútbol se juega con la pelota. Cuando jugaba no era tan bueno con la pelota y sufría a los jugadores que sí lo eran. Los buenos marcan la diferencia. Si tenés equipos físicos que además juegan bien, ahí está el verdadero problema. Creo que Argentina y España merecían estar en la final”, comentó.
Para él, esas similitudes explican la llegada de ambos a la definición del torneo. “Sabemos cómo juega su equipo y ellos cómo juega el nuestro. Los patrones son evidentes. Los dos jugamos con la pelota, intentamos hacernos fuertes con ella y en eso somos similares.”
También descartó que la experiencia acumulada en este tipo de partidos pueda marcar la diferencia. “Ellos también tienen jugadores que han jugado en grandes escenarios. El jugador se olvida de la presión y se anima a jugar la pelota. No creo que eso sea una ventaja para ninguno. España dificulta el juego dando pases y siendo verticales”, evaluó.
Scaloni dedicó palabras de reconocimiento a Luis de la Fuente, con quien compartió cursos de entrenador en España. “Tengo un gran recuerdo de él. Era uno de los profesores que siempre respondía con la palabra justa. Lo aprecio y me alegra su presente”, aseguró.
Respecto al abrazo que se dieron tras asegurarse la final, Scaloni mezcló humor y respeto hacia el rival. “Intentaremos que el autobús no salga del hotel”, bromeó. Luego agregó en serio: “España es un gran equipo, viene haciendo una etapa muy buena. De España me preocupa todo. Le dije ‘Luis, vengo por vos’ y otras cosas que prefiero no comentar.”
El cuerpo técnico llega con el trabajo hecho desde hace meses. “Lo analizamos porque pudiéramos haber jugado antes. Desde diciembre estudiamos a los posibles rivales. No es que hayamos analizado a España más que a otros. El sobreanálisis tampoco es bueno”, explicó.
Scaloni volvió a emocionarse al hablar del vínculo que el equipo construyó con la gente. “Vemos los festejos de los hinchas y es imposible que no nos toque el corazón. Siempre dije que jugamos por nuestro país, por nuestras familias y por toda esa gente que está esperando el partido. Recuperamos que los hinchas de Boca y River se abracen viendo nuestros partidos. La unión y el trabajo en equipo son fundamentales en un Mundial. Eso lo sentimos y es emocionante. Las emociones forman parte de la vida y nos hacen más humanos”, expresó.
También reveló una curiosidad sobre las supersticiones que suelen acompañar a los equipos en un Mundial. A diferencia de Qatar 2022, esta vez no tiene ninguna cábala personal. “En el Mundial anterior sí. Usábamos siempre las mismas zapatillas, perdimos el primer partido y se rompió la cábala. Imagino que el cuerpo técnico tendrá alguna superstición”, contó sonriendo.
Uno de los momentos más distendidos llegó cuando le consultaron cómo piensa controlar a Lamine Yamal, la figura española. Scaloni respondió con una sonrisa y elogió al joven atacante. “Sería bueno encerrarlo en la habitación”, bromeó, y agregó: “Es un chico que juega muy bien, un patrimonio del fútbol que le dará muchas alegrías a España. Esperemos que

