La caída del salario real desde diciembre alcanza ya un 20%. Me encuentro con mucha gente que acepta la condena por un delito que no cometió.
La canasta básica, para dos adultos y dos menores, está en 600 mil pesos. ¿Usted llega a ese ingreso? Siéntase privilegiado: más de la mitad del país está debajo de la línea de pobreza.
¿Y es culpa de Javier Milei? No enteramente, además, Milei no nació de un repollo. Como no lo hizo Alberto, que ganó en su momento porque el Gobierno de Mauricio Macri fue un desastre. Luego, lo fue el suyo.
Pero ciertamente, en los últimos dos meses ha acelerado a fondo con políticas económicas que profundizaron el empobrecimiento de argentinos y argentinas.
Algunos aún confían en Javier Milei. Les pregunto: ¿Ustedes están contentos con ir al supermercado y todos los días pagar todo más caro?
«Hay que pagar la fiesta» y «hay que pagar lo que se robaron», me responden. Bueno, supongamos que tienen razón. Que se robaron todo. Que armaron una fiesta. ¿Por qué lo tenemos que pagar nosotros? ¿No lo iba a pagar la casta?
¿Nosotros, que no robamos nada, tenemos que pagar lo que se robaron allá arriba? ¿Es justo?
La principal deshonestidad intelectual de Javier Milei es haber dicho en campaña que el ajuste lo iba a pagar la casta. ¿Somos casta?
Me cuesta entender cómo aceptamos que la condena por -supuestamente- «haberse robado todo» un grupo de políticos tengamos que pagarla nosotros.
La gente común, la que no le sobra un peso, está aceptando este castigo. Sin haber hecho nada mal. Personalmente, nunca había visto algo así.
Tengamos mucho cuidado. Los fanatismos nos trajeron hasta acá. Por Cristina, contra Cristina, por Milei, contra Milei. Peronismo, antiperonismo, hasta unitarios y federales si nos vamos más atrás.
No estoy llamando a una revolución. Sí a ejercer una conciencia crítica. No aceptemos pagar la condena por algo que no hicimos.
Andrés Battistella
grupoderf@hotmail.com
