El mercado de las reliquias deportivas sumó un capítulo dorado con la venta de la mítica pelota Adidas Azteca utilizada en los cuartos de final del Mundial de México 1986.
El balón con el que Diego Armando Maradona inmortalizó «La Mano de Dios» y el «Gol del Siglo» ante Inglaterra se subastó en la casa Heritage Auctions de Dallas por 3,35 millones de dólares, una cifra impactante pero que quedó lejos de los 10 millones previstos inicialmente por los organizadores.
La puja comenzó en 2,5 millones de dólares y rápidamente captó la atención de fanáticos y coleccionistas de todo el mundo. La pieza llegó al evento con un respaldo inobjetable: un certificado de autenticidad respaldado por registros fotográficos y una carta del árbitro tunecino Ali Bennaceur, quien conservó el cuero en su poder durante más de treinta años acogiéndose al antiguo protocolo de la FIFA de la época.
